A veces uno viene como hijo de otra persona, y en la vida siguiente puede regresar como padre o como pareja o amigo, con el mismo sexo o con sexo diferente, pero de alguna forma la relación se perpetúa en el tiempo dándonos una y otra vez la oportunidad de aprender y evolucionar.
Y esto es así porque el amor no conoce la barrera de la muerte, cuando se ama a alguien se lo vuelve a encontrar una y otra vez en esta vida y en las siguientes, en este plano físico denso y en los planos superiores.